Presentación del dossier: Nación, representación y diversidades en los proyectos de nación en las Américas

Natividad Gutiérrez Chong1; Nathalia Guevara Jaramillo2

1. Doctora en sociología por la London School of Economics and Political Science. Ha investigado ampliamente los nacionalismos en México y en América Latina, con énfasis en las mujeres y en los pueblos indígenas. Es autora de numerosas publicaciones sobre esos temas. Profesora-Investigadora Titular en el IISUNAM., Universidad Nacional Autónoma de México, IIS, UNAM, Mexico , 2. Programa de Becas Posdoctorales en la UNAM. Becaria del Instituto de Investigaciones Sociales, asesorada por la Dra. Natividad Gutiérrez Chong (septiembre de 2016-agosto de 2018). Doctora en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México., Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Sociales, Universidad Nacional Autónoma de México, Mexico



Resumen

Los textos aquí reunidos se derivan del simposio “Representaciones sobre la diversidad étnica y de género en los proyectos de nación de las Américas”, presentado en el marco del V Congreso de la Asociación Latinoamericana de Antropología y el XVI Congreso de Antropología en Colombia (Bogotá, Colombia, junio de 2017). En esa ocasión, nos reunimos investigadoras e investigadores provenientes de universidades de México, Argentina y Brasil, con el fin de indagar en la forma como las diversidades étnicas, de nacionalidad y de género han sido representadas, incluidas o excluidas de los relatos nacionales del continente. Partimos de la idea de que cada nación, a lo largo de su proceso de construcción, ha creado sus propias formas de concebir la diversidad. Aunque es posible encontrar algunas similitudes en la forma en que los pasados y las presencias de diversos grupos étnicos han sido representados en las naciones del continente, cada caso presenta particularidades. Nos interesaba, entonces, dar cuenta de distintas formas de representar tales diversidades en el marco de los proyectos de nación de las Américas a partir del siglo XIX y hasta la actualidad.

crs. 2019 Mar ; 13(26)
doi: 10.28965/2019-26-01

Keywords: Palabras clave: nacionalismo, nación, representación, diversidad, América.
Keywords: Keywords: nationalism, nation, representation, diversity, America.

A propósito de la representación, nos resultaron útiles los planteamientos de Roger Chartier (2013), quien explicaba que las “representaciones colectivas” se refieren a operaciones de recorte, clasificación y jerarquización mediante las cuales distintos grupos de una sociedad perciben y construyen la realidad. Las acepciones más antiguas de la representación la definían como la relación entre una imagen presente y un objeto ausente (“las prácticas y los signos, los símbolos y las conductas que apuntan a mostrar y a hacer reconocer una identidad social o un poder”), o le asignaban un significado político (referido a las formas institucionalizadas mediante las cuales los “ ‘representantes’ […] encarnan de manera visible […] la coherencia de una categoría social, la permanencia de una identidad o la potencia de un poder”). Para Chartier, la articulación de estos tres sentidos otorga al concepto de representación la capacidad de pensar las identidades, las clasificaciones y las jerarquías sociales como “luchas de representación”. En el caso de los grupos sociales, la representación se relaciona con sus luchas de poder, pues lo que está en juego en ellas es la propia jerarquización de la estructura social, así como la legitimación de los signos que sustentan una dominación. Si las luchas de representación tienen un papel decisivo en la construcción de la vida social, son justamente las fisuras en estas representaciones las que hacen posibles las rupturas.

A partir del concepto de representación y de su articulación con los discursos nacionalistas, nos propusimos reunir una serie de textos que abordaran distintas formas en las cuales las diversidades étnicas, de nacionalidad o de género han sido consideradas en el marco de los proyectos de nación de las Américas. En varios de estos textos, y en contraste con las posturas nacionalistas difundidas desde las élites y los discursos oficiales, encontramos también la evidencia de pugnas en torno a los sentidos hegemónicos de las representaciones sobre lo nacional.

Tres de los textos presentados se remontan a este proceso en los siglos XIX y XX y abordan casos en México y Argentina. El primero de ellos, titulado “El regionalismo yucateco frente al discurso nacionalista mexicano” (http://doi.org/10.28965/2019-26-02), de Eugenia Iturriaga, aborda la construcción de una identidad regional yucateca en el marco de la creación de una identidad nacional mestiza y destaca la particular relación entre las élites regionales y lo indígena maya. De acuerdo con la autora, las élites de Yucatán lidiaron con la presencia maya integrando algunos elementos culturales indígenas a su identidad regional, con lo cual se diferenciaron de los discursos nacionalistas mexicanos en los que el mestizaje empezaba a convertirse en un símbolo de unidad. Sin embargo, en el contexto yucateco, dice Iturriaga, la categoría de mestizo tuvo un sentido distinto al que se le otorgó en los discursos nacionalistas, puesto que allí se equiparó a los indígenas no rebeldes a la categoría de mestizos, mientras que las élites blancas se identificaron como “yucatecas”, marcando su diferencia con respecto a lo indígena. Esto dio lugar a discursos mestizófilos que, durante el siglo XX, exaltaron la “fusión” exitosa entre indígenas y blancos en esa región. Como lo muestra la autora, tal relación con lo maya no careció de ambigüedades, en tanto recuperó elementos de la cultura indígena, pero marcó una distancia con respecto a los pueblos mayas contemporáneos. De esta manera, el discurso nacional mestizófilo no fue apropiado por las élites yucatecas, que no se asumieron como mayas. Al abordar la creación de una identidad regional en contraste con una identidad nacional, la autora muestra cómo el regionalismo y el nacionalismo se valen de recursos similares como, por ejemplo, las representaciones sobre los enemigos comunes que, aún en el siglo XXI, sirven para reforzar una identidad colectiva.

El segundo de estos artículos, “Mujeres y el origen común de la nación en México, de Natividad Gutierrez Chong” (http://doi.org/10.28965/2019-26-03), explora un terreno poco trabajado, como lo es la relación entre las mujeres y el nacionalismo en México mediante las representaciones derivadas de fuentes iconográficas de inicios del siglo XX, así como de la narrativa de una escritora española residente en el país a finales del siglo XIX. La autora explora las representaciones sobre las mujeres y el mestizaje con base en un esquema que le permite cruzar tres dimensiones: tipos de nacionalismos en tres periodos de la historia nacional mexicana, roles de las mujeres y figuras emblemáticas de cada uno de ellos. De esta manera, la autora identifica representaciones de las mujeres en el marco de la nación como reproductoras biológicas de la misma y de los límites nacionales, participantes activas en las luchas que le dieron origen a las naciones y, ya en el siglo XX, transmisoras de la cultura nacional. La autora plantea que las representaciones iconográficas populares construían imágenes de masculinidad y feminidad que articulaban una identidad nacional y que definían las uniones deseables para reproducir la nación, así como los roles asignados a hombres y mujeres mestizos. Este “mito de origen étnico” se remonta a las narrativas sobre la Malinche, mujer mestiza que además representa otro mito, el de la “integración nacional”. Sin embargo, como lo muestra la autora, en estas fuentes las mujeres aparecen representadas como seres pasivos, que contrastan con el rol activo de los hombres como “constructores y promotores del Estado”.

En una línea similar, que vincula las representaciones sobre el cuerpo y su nexo con la construcción de la nación, el texto de Nathalia Guevara Jaramillo (“Afrodescendientes, cuerpo y nación en Argentina: una exploración a partir de la literatura, 1837-1882” http://doi.org/10.28965/2019-26-04) aborda la relación problemática entre los afrodescendientes y el proyecto de nación argentino durante el siglo XIX, por medio de las representaciones sobre este colectivo en varias obras literarias de la época. La autora se enfoca en los cuerpos de los hombres y mujeres afrodescendientes y en los recursos mediante los cuales éstos fueron representados en los discursos literarios, para así abordar de fondo la cuestión de su “desaparición” de la historia y la identidad nacional, la cual constituye un punto de partida casi obligado en las investigaciones que abordan de la historia de los afroargentinos. Para la autora, las representaciones sobre los cuerpos afrodescendientes son un recurso literario y político que termina por reflejarse en la forma como la nación argentina se concibe, hacia adentro y hacia fuera de sus fronteras. En este caso, la representación animaliza y vuelve bárbaros a los afrodescendientes, eliminándolos de un proyecto de nación que perseguía la civilización promoviendo la inmigración europea. Sin embargo, como lo muestra la autora, el lenguaje poético sirvió a un grupo de escritores afrodescendientes de la ciudad de Buenos Aires para proponer representaciones alternativas que, aunque usaban un lenguaje canónico en común con las élites, permitieron poner en cuestión las formas hegemónicas de pensar la nación.

A finales del siglo XX, distintas naciones latinoamericanas empezaron a definirse de manera formal en términos de su diversidad étnica. Sin embargo, la adopción del multiculturalismo como política de gestión de la diversidad por parte de los Estados de la región y como nuevo paradigma de definición de las culturas nacionales no implicó el fin de las luchas por la representación, sino que, por el contrario, evidenció el surgimiento de nuevas pugnas sociales y políticas. El trabajo de Paola Andrea Vargas Moreno, titulado “Estrategias en disputa: educación superior y poblaciones indígenas en la construcción de los Estados-nación latinoamericanos” (http://doi.org/10.28965/2019-26-05), da cuenta de cómo los pueblos indígenas han luchado por incidir en la definición de los proyectos de educación superior en los casos de México y Ecuador. La educación superior es central en esta disputa porque, como lo muestra la autora, provee un marco para la homogeneización, la formación y el control de los sujetos por parte de los Estados-nación modernos, a la par que evidencia la continuidad de la colonialidad del saber. La autora identifica tres modelos de inclusión de la diversidad en la educación: uno, el mestizaje homogeneizador, que la incluye como objeto de estudio; dos, el multiculturalismo, que aborda a los pueblos indígenas como sujetos diferenciados y busca su integración, pero falla al limitarse al ámbito del reconocimiento cultural, sin trascender hacia una redistribución de la riqueza y del poder; y tres, la interculturalidad, que supone una educación con y desde los propios pueblos indígenas, modelo que enfrenta grandes retos en su implementación.

A propósito del multiculturalismo y sus limitaciones como modelo de administración de la diversidad cultural, el trabajo de Alexandre Beaudoin Duquette, “Multiculturalismo canadiense y arte colombiano en Montreal: desarmando estereotipos nacionales” (http://doi.org/10.28965/2019-26-06), resulta de gran pertinencia al explorar el nexo entre este modelo de gestión de la diversidad, la propaganda y los estereotipos. El multiculturalismo, además de una política de administración de la diversidad, es un relato cohesionador de la identidad nacional canadiense. Como lo muestra el autor, las narrativas oficiales sobre el multiculturalismo que conocemos hoy en día provienen de “un conjunto de operaciones de relaciones públicas”, por medio de las cuales se creó el estereotipo de Canadá como un país magnánimo en el ámbito internacional y como un lugar donde la diversidad coexiste sin conflicto alguno. El autor elabora una crítica a este modelo de administración de la diversidad mediante el contraste entre las representaciones estereotipadas que difunde la propaganda migratoria y las obras de una artista colombiana residente en la ciudad de Montreal. Como en el caso del artículo anterior, este texto también señala el limitado reconocimiento que promueve el modelo multicultural. Pero, si Vargas Moreno critica el hecho de que el multiculturalismo lleve a cabo un reconocimiento a nivel cultural, Beaudoin Duquette plantea que el multiculturalismo canadiense apela a una simplificación de la cultura mediante los estereotipos. Estos, a su vez, justifican la implementación de procedimientos de selección más exigentes para los inmigrantes a quienes se dirigen las representaciones estereotipadas de la propaganda migratoria canadiense.

En suma, los textos aquí reunidos exploran las representaciones sobre los pueblos indígenas, afrodescendientes, inmigrantes y mujeres en varias naciones de las Américas en distintos momentos históricos, para dar cuenta de las tensiones y retos que entraña la existencia de estas diversidades en naciones en busca de su propia identidad. Si, como lo explicó Benedict Anderson, las naciones son artefactos culturales, las exclusiones e inclusiones evidenciadas en los discursos nacionalistas también darán cuenta de dinámicas particulares de la construcción nacional en los casos abordados.


Referencias citadas
1.

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